Zúrich tiene la fama internacional de ser una ciudad financiera pero ¡es mucho más que eso! Tiene una calidad de vida muy alta, mucha historia, tradición y entretenimiento. La joya de la ciudad es, sin lugar a dudas, el Lago Zúrich que ofrece un sinfín de actividades como nadar, navegar o simplemente, disfrutar de la increíble vista que proporciona. En la tierra del chocolate y del queso, tendrás muchos rincones secretos por descubrir y muchos lugares geniales para relajarte.
Artículo original por E. Akopian en inglés para Travel Stoke: http://bit.ly/diariosdeevguine
Grossmünster
La Catedral de Zúrich es uno de los símbolos de la ciudad. Ubicada a orillas del Río Limago, fue construida en el sitio de una iglesia carolingia, originalmente encargada por Carlomagno. En el interior encontrarás un vitral pintado por el famoso artista suizo, Augusto Giacometti. No te olvides de bajar a la cripta, donde verás una estatua original de Carlomagno. Justo en la entrada de la catedral, verás otra puerta que probablemente esté cerrada. Ábrela y entra de todos modos. El camino te llevará a un hermoso claustro del siglo XII.
Lindenhof
Este es uno de los rincones más ricos en historia. Fue aquí donde los romanos construyeron un fuerte para proteger la ciudad y donde el nieto de Carlomagno construyó un palacio. Además, el juramento a la Constitución Helvética tuvo lugar aquí mismo. Hoy Lindenhof es un espacio verde perfecto para hacer un picnic y relajarse mientras ves fluir el río Limago. Si te gusta el ajedrez, podrás jugar unas partidas con los tableros gigantes y desafiar a un amigo o quienquiera que esté jugando allí.
Paseo del Lago Zúrich
Ya sea verano o invierno, dar un paseo por el sendero del Lago Zúrich es una gran idea. Ve a Bürklipatz y busca el balconcito que ofrece las mejores vistas del lago y los Alpes en el fondo. Habrá patos y cisnes por allí, probablemente buscando comida. Luego, dirígete a Mythenquai o ve por el lado de Seefeldquai para continuar con la caminada, disfrutar de los parques y las hermosas vistas.
Uetliberg
¿Quieres algo de naturaleza? Dirígete a la montaña Uetliberg (870 metros), un hermoso punto natural en el medio de la ciudad. Puedes llegar fácilmente a la cima siguiendo los senderos que van desde Albisgüetli, Triemli o Albsrieden. Una vez que llegues, obtendrás impresionantes vistas de Zúrich. Aprovecha para hacer infinitas fotografías del lago, tomar algo o simplemente respira y disfruta.
Jardín Botánico
Zúrich tiene dos jardines botánicos: el nuevo (fundado en 1976), que solía ser una propiedad privada pero ahora es parte de la Universidad de Zúrich y merece una visita todo el año. Pero no voy a mentir, para mí la mejor época es la primavera. Aquí encontrarás invernaderos tropicales en forma de burbuja gigante que, a decir verdad, son muy fotogénicos. El antiguo jardín se remonta a 1837 y está a unos 10 minutos a pie de la ciudad vieja. Allí encontrarás un oasis verde donde podrás perderte y pasear.
Tiempo de relax en la playa
Aunque Suiza no tiene mar ¡hay más de 1.500 lagos en todo el país! En el verano se puede nadar, tomar sol y disfrutar del inmaculado paisaje. Cerca del casco antiguo pasan el Limago y el Sihl, los ríos principales de la ciudad, presta atención porque hay varios balnearios (privados y públicos) para relajarte. Junto al Lago Zúrich encontrarás muchas playas donde podrás dormir una siesta o leer bajo la sombra de algún árbol. ¿Mi preferida? Sin dudas, la de Kilchberg
Künsthaus Zürich
¿Te gusta el arte? Entonces no te pierdas el Künsthaus Zürich que, literalmente, significa la casa del arte. Es un museo que tiene una gran colección que va desde la Edad Media, incluye en Impresionismo, la Vanguardia y muchas obras de arte modernas. Aquí podrás admirar a Monet, Manet, Munch, Chagall, Picaso, Rodin, Degas, Giacometti y Van Gogh. Si vienes un miércoles, la entrada es gratuita.
Arquitectura
¿Buscas edificios interesantes? ¡Zúrich tiene varios! El edificio principal de la ETH es un gran ejemplo para ilustrar esta afirmación. No te pierdas el KISS y sus coloridas ventanas en la calle Badenstrasse, en Altstetten, la Rechtswissenschaftliche Bibliothek (la biblioteca del Instituto de Derecho de la Universidad de Zúrich) o la estación de tren de Stadelhofen, ambas diseñadas por el arquitecto español, Santiago Calatrava.
Estación de Policía de Zúrich
¿Por qué ir a la estación de policía? Porque en este hermoso edificio de art-noveau y escondido detrás de una puerta de madera, encontrarás la increíble “Blüemenhalle”. Literalmente se traduce como “el salón de las flores” y es una sala cubierta de murales florales realizado por Augusto Giacometti. No olvides traer una identificación, pues el oficial de seguridad en la puerta te pedirá que la dejes y te la devolverá cuando salgas. Sólo puedes quedarte en la sala durante 10 minutos, así que ¡no pierdas tiempo!
De esta agua has de beber
¡Mantente hidratado y prueba el agua más pura del mundo! Puedes encontrarla en toda la ciudad en varias fuentes y grifos. Recuerda llevar tu botella reutilizable para rellenarla, así podrás ahorrar unas monedas y, sobre todo, cuidarás del medio ambiente.
La ciudad en dos ruedas
Andar en bicicleta es una forma divertida y eco-friendly de conocer Zúrich. Así es, puedes alquilar tu bicicleta sin pagar ni un solo franco. Sólo necesitas presentar tu identificación y dejar un depósito de CHF 20 que serán devueltos cuando retornes la bicicleta. ¿Dónde? En la estación de bicicletas en Hauptbahnhof (estación central de trenes) o en Europaplatz, todos los días de 08:00 a 21:30 horas.
Bonus Track: ¿Tienes un boleto de tren? Entonces puedes disfrutar un paseo en barco por el río Limago y el Lago Zúrich. Sólo asegúrate el tiempo de validez y las zonas que incluye tu del ticket y relájate con las increíbles vistas desde el agua.